¿EN QUE CONSISTE LA CORRIENTE? La electricidad ha sido utilizada desde la Antigüedad para estimular la curación de enfermedades. Desde un punto de vista físico, el movimiento de cargas eléctricas crea campos magnéticos en el espacio circundante según la ley de Ampère (1820), y los campos magnéticos inducen, a su vez, un flujo de corriente a través de los tejidos conductores según la ley de Faraday (1831). Por tanto, cuando aplicamos microcorrientes al cuerpo humano con fines terapéuticos, los efectos beneficiosos pueden producirse por las microcorrientes en sí mismas, por los campos magnéticos inducidos en los tejidos conductores, por el movimiento de cargas o por los campos electromagnéticos autoinducidos. De forma general, la terapia con microcorrientes se define como la aplicación terapéutica de una corriente eléctrica de intensidad comprendida en el rango del microamperaje . Estudios muestran que la estimulación eléctrica neuromuscular por...